Leer más no es cuestión de fuerza de voluntad, sino de sistema. Estos trucos funcionan de verdad.
1. Asocia la lectura a un momento fijo
10 minutos antes de dormir o con el café de la mañana. Vincularlo a algo que ya haces cada día (como enseña Hábitos atómicos) es la base de todo.
2. Ten siempre el libro a la vista
En la mesilla, en el bolso, en el móvil. Cuanto menos esfuerzo cueste empezar, más leerás.
3. Permítete abandonar libros
Si un libro te aburre, déjalo. Forzarte mata el hábito. Pasa al siguiente sin remordimientos.
4. Marca pequeñas metas
Un libro al mes son 12 al año. No necesitas más para considerarte lector.