Domingo Villar (Vigo, 1971 – 2022) dejó una de las series de novela negra más queridas en español, protagonizada por el inspector Leo Caldas. Son solo tres novelas, pero forman una unidad tan sólida que conviene leerlas en su orden. Si vienes del thriller de acción, avisamos: aquí la intriga se cocina a fuego lento, con Vigo y la ría gallega como personaje de pleno derecho.
Empieza siempre por Ojos de agua
Ojos de agua (2006) presenta a Leo Caldas, un policía tímido y desencantado que además presenta un programa de radio, y a su compañero Rafael Estévez, un aragonés de métodos bastante menos delicados. La investigación de la muerte de un saxofonista en su piso de Vigo es la excusa perfecta para conocer a la pareja y el mundo de la serie. Es la más corta de las tres y la puerta de entrada natural.
La cumbre: La playa de los ahogados
La playa de los ahogados (2009) es la novela más premiada de Villar y la que llegó al cine. Un marinero aparece ahogado y con las manos atadas en la playa de Panxón, y Caldas investiga en un pueblo de pescadores que calla más de lo que cuenta. Es la mejor de la serie, pero gana muchísimo si antes has leído Ojos de agua: la relación entre Caldas y Estévez ya está rodada y el golpe emocional cala más hondo.
El cierre: El último barco
El último barco (2019) llegó diez años después, muy esperado, y es con diferencia la más extensa y ambiciosa: más de 700 páginas en las que Caldas busca de forma extraoficial a una joven desaparecida en Vigo. Es un festín para quien ya quiere a los personajes, pero por su longitud y su ritmo pausado no es el mejor sitio para empezar.
¿Novela negra o thriller? Qué esperar
Villar no busca el giro imposible ni el capítulo de dos páginas. Su fuerte es la atmósfera, el diálogo con humor gallego y unos personajes que se quedan contigo. Si vienes de Javier Castillo o Juan Gómez-Jurado, dale un margen de adaptación: cuando entras en el ritmo de Caldas, cuesta mucho salir. La mala noticia es que la muerte de Villar en 2022 dejó la serie en tres títulos; la buena, que los tres están a un nivel altísimo.