Eva García Sáenz de Urturi se dio a conocer en 2016 con una trilogía que mezcla novela negra, mitología alavesa y arqueología, ambientada en Vitoria y protagonizada por el inspector Unai López de Ayala, apodado "Kraken". Son solo tres libros, pero cuentan una historia continua —tanto el caso policial como la vida personal de Kraken— que conviene leer en orden estricto: aquí no hay casos sueltos que se puedan alternar.
Empieza siempre por El silencio de la ciudad blanca
El silencio de la ciudad blanca (2016) presenta a Kraken investigando el regreso, veinte años después, de una serie de asesinatos rituales que aterrorizaron Vitoria. Es la puerta de entrada obligada: aquí se plantan la mitología alavesa, la arqueología y la tragedia familiar del protagonista que la trilogía irá desarrollando libro a libro. Empezar por otro título arruina varios giros de este primero.
La segunda entrega: Los ritos del agua
Los ritos del agua (2017) continúa la historia meses después del primer libro, con un nuevo caso que vuelve a tirar de leyendas y tradiciones de la zona mientras la vida personal de Kraken —y sus secretos de familia— sigue avanzando en paralelo. Es la entrega que consolida a los personajes secundarios y sube el nivel de la trama de fondo.
El cierre: Los señores del tiempo
Los señores del tiempo (2018) cierra la trilogía conectando el caso final con el pasado de la propia familia de Kraken, un hallazgo que cambia lo que el lector creía saber sobre él desde el primer libro. Es el desenlace pensado para quien ya ha leído las dos anteriores, no un punto de entrada.
Si te gusta esta trilogía, prueba también
La combinación de crimen ritual y mitología local tiene un pariente cercano en El guardián invisible, de Dolores Redondo, ambientada en el valle del Baztán con el mismo tipo de tensión entre ciencia forense y tradición. Si lo tuyo es más el ritmo rápido y menos la mitología, Juan Gómez-Jurado o Javier Castillo encajan mejor.