Freida McFadden es médica especialista en lesiones cerebrales y, a la vez, una de las autoras de thriller psicológico más vendidas del momento. Su fórmula es muy reconocible: capítulos cortísimos, narradoras que no lo cuentan todo y un giro que llega cuando ya creías tenerlo claro. Si nunca la has leído, la duda suele ser doble: ¿por qué libro entro? y ¿hay que leer la saga en orden?
Por dónde empezar: La asistenta
Empieza por La asistenta. Millie, una joven con un pasado que prefiere no contar, acepta trabajar como interna en la casa de una familia rica de Long Island; su habitación está en el ático y la puerta se cierra por fuera. Es el libro que convirtió a McFadden en fenómeno y el que mejor enseña su estilo: se lee en un par de tardes y el giro de la mitad cambia todo lo que creías saber. Si te engancha, el resto de su obra te gustará; si te parece tramposo, probablemente sus demás libros tampoco te convencerán.
La saga de La asistenta, en orden
Es su única serie y aquí el orden sí importa, porque cada libro da por sabido lo que pasó en el anterior. Primero La asistenta; después El secreto de la asistenta, en la que Millie limpia un ático de Manhattan donde le prohíben entrar en la habitación de la esposa enferma del dueño; y por último La asistenta te vigila, con Millie ya casada y con hijos, recién mudada a un barrio residencial con vecinos demasiado atentos. Existe además La boda de la asistenta, un relato corto que se sitúa entre los libros y que puedes saltarte sin perderte nada importante.
¿Merece la pena seguir después del primero?
La respuesta honesta: depende de qué te enganchó. Si fue Millie —su descaro, su forma de meterse donde no la llaman—, las continuaciones te gustarán, porque el personaje crece. Si lo que te voló la cabeza fue el giro, rebaja expectativas: en las secuelas ya conoces cómo juega la autora y la sorpresa pesa menos. Muchos lectores consideran El secreto de la asistenta un buen segundo plato, entretenido pero menos redondo que el original.
Sus novelas independientes
El resto de sus libros se leen sueltos y en cualquier orden. En España, Suma ha ido publicando títulos como Nunca mientas o La profesora, todos con la misma receta de narradoras poco fiables y giro final. Son buena opción cuando termines la saga, pero no te aportarán nada muy distinto: si lees dos seguidos, notarás la plantilla.
¿Es para ti?
McFadden es ideal si vuelves a leer y quieres un libro que no puedas soltar, o si te gustaron La chica del tren o La paciente silenciosa. No es para ti si buscas prosa cuidada, personajes complejos o giros perfectamente verosímiles: su punto fuerte es la velocidad, no la profundidad. Si te atrae el thriller doméstico pero quieres algo más oscuro, prueba Al cerrar la puerta de B. A. Paris.