Joël Dicker es uno de esos autores que se recomiendan de boca en boca: novelas largas, llenas de saltos en el tiempo y de giros, que se leen mucho más rápido de lo que su grosor sugiere. La duda habitual es si hay que leerlo en orden. La respuesta corta: casi todos sus libros son independientes, salvo tres que forman una trilogía con el mismo narrador, y ahí el orden sí importa.
Por dónde empezar: La verdad sobre el caso Harry Quebert
La puerta de entrada es La verdad sobre el caso Harry Quebert (en España, 2013). Un joven escritor bloqueado, Marcus Goldman, viaja a New Hampshire para defender a su mentor, acusado del asesinato de una chica de quince años desaparecida décadas atrás. Es el libro que convirtió a Dicker en fenómeno mundial y el que mejor muestra lo que hace bien: una investigación que se va reescribiendo capa a capa. Si te gusta, te gustará el resto; si se te hace pesado, probablemente Dicker no es para ti.
La trilogía de Marcus Goldman, en orden
Marcus Goldman protagoniza tres novelas que conviene leer en este orden: La verdad sobre el caso Harry Quebert, después El libro de los Baltimore —menos thriller y más drama familiar sobre los primos de Marcus, con un misterio de fondo— y, por último, El caso Alaska Sanders (2022). En esta última Marcus y el sargento Gahalowood reabren el asesinato de una joven hallada junto a un lago en 1999, un caso que se dio por cerrado once años antes. Es la continuación directa del dúo de Harry Quebert y está llena de guiños a aquel libro, así que leerla sin él te hará perder buena parte de la gracia. Si el drama familiar no te atrae, puedes saltar del primero al tercero: la trama policial se sigue sin problema.
Las novelas independientes
El resto de sus libros se leen sueltos y en cualquier orden. Los más recomendables para un lector de thriller son La desaparición de Stephanie Mailer, sobre la masacre de un pueblo de los Hamptons en 1994 que una periodista cree mal resuelta, y Un animal salvaje (2024), un thriller de atraco más corto y directo, que es buena opción si te asustan las 600 páginas. El enigma de la habitación 622 juega con el propio Dicker como narrador y divide más a los lectores. Su primera novela, Los últimos días de nuestros padres, es una historia de espías en la Segunda Guerra Mundial y no tiene nada que ver con el resto: déjala para el final.
¿Es para ti?
Dicker es para quien disfruta de tramas enrevesadas, muchos personajes y capítulos que saltan entre épocas. No es para quien busca prosa cuidada ni realismo estricto: algunos giros piden cierta generosidad al lector. Si te atrae el formato pero prefieres algo más compacto y con un ritmo más seco, Reina roja de Juan Gómez-Jurado ofrece esa misma adicción a la página en un thriller español.