Todo el mundo sabe quién es Sherlock Holmes, pero muy poca gente ha leído a Arthur Conan Doyle. Y cuando alguien se anima, se encuentra con un canon de cuatro novelas y cinco libros de relatos, decenas de ediciones distintas y la duda de siempre: ¿por cuál empiezo? ¿Hay que leerlo en orden? La buena noticia es que Holmes es mucho más fácil de leer de lo que su fama de clásico sugiere.
Qué hay en el canon de Sherlock Holmes
Conan Doyle escribió 60 aventuras de Holmes: cuatro novelas (Estudio en escarlata, 1887; El signo de los cuatro, 1890; El sabueso de los Baskerville, 1902; El valle del terror, 1915) y 56 relatos reunidos en cinco libros (Las aventuras de Sherlock Holmes, Las memorias de Sherlock Holmes, El regreso de Sherlock Holmes, Su última reverencia y El archivo de Sherlock Holmes). Casi todas las historias se entienden solas: cada caso empieza y acaba en sí mismo.
Por dónde empezar: dos puertas de entrada
Si te gusta empezar por el principio, lee Estudio en escarlata: es donde Watson conoce a Holmes en Baker Street, y es corto. Solo un aviso: a mitad de libro la acción salta a una larga historia en el Oeste americano que descoloca a muchos; tómala como el "porqué" del crimen y vuelve a Londres sin prisa. Si en cambio llevas tiempo sin leer y quieres algo que enganche ya, entra por Las aventuras de Sherlock Holmes: relatos de 20-30 páginas, cada uno un misterio completo, perfectos para leer uno por noche.
¿Hay que leerlo en orden?
No es obligatorio, pero hay dos momentos en los que el orden importa. El primero: el relato El problema final (en Las memorias) y La casa vacía (al abrir El regreso) van seguidos, y leerlos al revés te destripa lo más importante de la serie. El segundo: los relatos de los dos últimos libros son más irregulares, así que conviene dejarlos para cuando ya seas fan. Un orden sensato: Estudio en escarlata, Las aventuras, El signo de los cuatro, Las memorias, El sabueso de los Baskerville, El regreso y, si quieres más, el resto.
La novela que todo el mundo recomienda
Si solo vas a leer una novela de Holmes, que sea El sabueso de los Baskerville: una leyenda de un perro infernal, un páramo con niebla y el caso con más atmósfera de toda la serie. Funciona bien incluso como primera lectura, aunque se disfruta más si ya conoces a la pareja.
¿Es para ti? Y qué leer después
Holmes es para ti si te gustan los enigmas que se resuelven pensando, no a tiros, y si disfrutas de los misterios de deducción tipo Diez negritos o El asesinato de Roger Ackroyd. No lo es si buscas el ritmo frenético de un thriller moderno: la prosa es victoriana y hay más conversación que acción. Cuando termines, prueba El problema final de Arturo Pérez-Reverte, un homenaje descarado a Holmes y a Agatha Christie con un actor que interpretó al detective en el cine.